Demolición con explosivos

La demolición con explosivos consiste en la detonación controlada de cargas explosivas, colocadas estratégicamente en una construcción (edificación o estructura), orientada a abatir dicha construcción en una dirección previamente fijada.

Este método de demolición está especialmente recomendado para construcciones en altura, tanto de materiales pétreos como metálicos, y sus únicas limitaciones serán las del propio entorno (espacio, polvo, nivel de ruido,…).

Dependiendo del tipo de construcción, se usarán diferentes explosivos y la demolición puede realizarse de diferentes modos (vuelco hacia un lateral, caída sobre sí misma,…).

En el caso de construcciones con materiales pétreos (ej. chimeneas, edificios,…) el impacto contra el suelo puede generar ya una fragmentación parcial, reduciendo los trabajos posteriores de procesamiento de los residuos.

En construcciones metálicas, la demolición con explosivos para el abatimiento de la construcción (ej. depósitos, puentes grúa,…) suele ser la solución más eficaz, permitiendo reducir de forma importante los tiempos de trabajo y de afectación al entorno.

Al igual que sucede con otros métodos, en la demolición con explosivos se dan también unas fases previas de preparación y otras posteriores de tratamiento y acondicionamiento de los residuos, mediante métodos manuales y mecánicos.