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“El futuro del gremio pasa por mejorar la forma y la garantía de pago”

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Entrevista a D. Fernando Borraz, gerente de la empresa DEMOLICIONES BORRAZ HERNÁNDEZ, con 28 años de experiencia en el gremio de la construcción y demolición.

Considera que el gremio precisa de un saneamiento importante en la forma y garantía de pago para mirar con optimismo al futuro, señalando a la Administración como principal responsable de esta situación.

En cuanto a AEDED, destaca el valor informativo y la capacidad de aprendizaje que su empresa ha adquirido desde que se convirtió en miembro de la asociación.

 

¿Cuándo y porqué comienza su relación con la actividad de demolición?

Mi relación con la demolición comenzó en el año 1987 junto a mi padre, ya que tenía una empresa de transportes dedicada a la construcción en Madrid.

Tras finalizar mis estudios, comencé a formarme, a la vez que trabajaba, en muchos campos: explosivos, demolición mecánica, maquinaria, transportes de mercancías peligrosas, residuos peligrosos (amianto), etc…

En ese momento, me di cuenta que en la demolición existía un negocio de futuro, ya que la labor de mi padre en su empresa era transportar tierra y escombros y yo le animé para que no solo los transportáramos, sino para que también los generáramos.

En esa época había muy poca representación en el gremio y poco a poco fuimos ocupando nuestro lugar.

 

Por favor, ¿podría presentar de forma breve su empresa?

BORRAZ HERNÁNDEZ es una compañía de ámbito nacional que se dedica fundamentalmente a la demolición mecánica, al desguace de chatarra, de hormigón y a la gestión del amianto, estando acreditados por AENOR (ISO 9001 y 14001 ), y por supuesto con AEDED, con el objetivo de mejorar día a día.

El inicio de la empresa es familiar (HIGINIO BORRAZ) la cual realizaba trabajos de transporte, excavación y demolición; con el paso del tiempo se fue especializando en el sector de la demolición.

Gracias a la experiencia de la crisis del año 92, supe ser cauto en cuanto a la ampliación de la empresa, lo que quizás ha permitido que sigamos adelante a día de hoy.

 

¿Cuáles han sido los principales hitos de la presencia de su compañía en esta actividad?

Quizás, por el hecho de vivir dentro de un sector como el de la construcción, destacaría el haber podido sobrevivir a la crisis económica, ya que en estos años han caído muchas empresas, muchos amigos, muchos proveedores…y por supuesto, también la cualificación y la formación de los trabajadores.

Es un sector con una inseguridad tremenda, primero por la propia naturaleza del oficio, y segundo por los impagos.

 

¿Cómo empezó su relación con AEDED?

Mi relación con AEDED comienza hace muchos años “en la sombra” mediante un gran amigo que siempre me hablaba de la asociación y que me tenía al corriente de sus actividades.

Esta persona es D. Javier Llorente, de la empresa ALEXIMPORT.

Siempre me recomendó que formara parte de la asociación y yo le preguntaba el porqué, a lo que me respondía que “había gente muy formal”.

Me lo repetía muchas veces, y yo que siempre me quejo de cosas, me di cuenta que eran las mismas quejas que existían dentro de AEDED, por lo que llegó el momento de formar parte de ella y de aportar mi granito de arena.

Considero a D. Javier mi padrino dentro de la asociación.

 

¿Cuáles son para ustedes los principales beneficios de ser miembro de una asociación especializada como AEDED?

Lo primero, la posibilidad de haber podido conocer a un Secretariado muy profesional y un conjunto de personas con un valor espectacular.

En segundo lugar, el aprendizaje, el saber hacer las cosas cada día mejor, algo que valoro mucho.

Y por último, el poder estar entre las empresas más importantes del gremio, donde me siento muy acogido.

 

¿Cuál es su opinión respecto al Foro de demolición y otras iniciativas que parten de la asociación?

Mi primera experiencia no fue exactamente con AEDED, sino con la European Demolition Association, EDA, el año pasado en Madrid, mientras que la siguiente fue el pasado Foro sobre demolición 2015 en Gijón.

En el caso de la primera, quizás me perdí un poco al ser nosotros una empresa muy pequeñita y tratarse temas más complejos, pero en el segundo caso, me encontré realmente a gusto.

Aprendí mucho sobre cosas que he ido poniendo en práctica desde entonces y disfruté de un grupo humano que es una auténtica piña.

 

Todo indica que la rehabilitación ha adquirido protagonismo a raíz de la situación de recesión económica, frente al anterior apogeo de realización de obra nueva, y al mismo tiempo parece que se ha frenado la importancia del reciclaje ¿Cuál es su opinión respecto al contexto actual y a la situación del mercado?

Es cierto que se está reformando y demoliendo mucho a mano, dejando un poco de lado a la obra nueva.

Si nos centramos en Madrid, y la comparamos con otras ciudades de Europa, es una ciudad que se encuentra vieja y obsoleta; tenemos un extrarradio muy potente con edificios viejos cuya rehabilitación no es fácil.

Y no lo es porque la Administración no ayuda, lo que en mi caso hace que trabaje en un 90% con clientes privados, los cuales aprietan mucho, dejando en ocasiones la facturación tan ajustada que a veces te encuentras en la tesitura de hacer una demolición sin saber si vas a ganar o a perder.

Una empresa pequeña, como BORRAZ HERNÁNDEZ, no puede permitirte el lujo de equivocarse.

Por lo tanto, hay mucha obra manual y alguna encajará, pero no son el paraíso ni la forma correcta para salir de la crisis.

 

¿Dónde reside el potencial de nuestro mercado, en su opinión?

Como te decía antes, el potencial reside en la rehabilitación.

Comparado con otras ciudades cercanas, a Madrid no hay que darle una vuelta, hay que darle dos vueltas; tiene un potencial enorme para incentivar el sector de la construcción a través de la rehabilitación, y en lo que a nosotros nos corresponde, demoler vaciando esos edificios.

De forma más específica, la rehabilitación de fachadas en edificios, por ejemplo, es algo que no se lleva; no existen subvenciones para las comunidades de vecinos, por lo que las empresas dudan en llevar a cabo estos trabajos sin tener la seguridad de que van a cobrar.

Partimos de la base de que en la Comunidad de Madrid, por ejemplo, muchas empresas han dejado de trabajar con la Administración al no tener garantizado el pago por los servicios.

Es imposible entender que un Ayuntamiento o Comunidad Autónoma arruine a sus propios empresarios.

 

¿Cómo ve el futuro inmediato para el gremio?

Después de estos años de crisis, ya deberíamos estar sacando la cabeza…

Es cierto que las grandes empresas de demolición están reactivándose, y eso para las pequeñas es bueno porque siempre dejan que se muevan las demás.

En nuestro caso, hemos recortado entre un 40% y un 60% de clientes por lo que te decía, por el problema de la morosidad y la falta de liquidez, a lo que se suma una justicia que no te ampara.

Hemos tenido que reducir el riesgo, porque cobrando como lo estamos haciendo, a casi 300 días, yo no veo que la situación mejore.

Y lo triste es que con el potencial que hay en toda España, hay una inseguridad brutal en los pagos y en la forma de pago, y hasta que el Gobierno de turno no lo mejore he reducido drásticamente el riesgo.

De cara al futuro, el gremio debe mejorar a partir de ahí, con un saneamiento importante en la forma y garantía de pago, ya que no puede ser que llegado el momento de cobrar, cualquier empresa te diga que no puede afrontarlo y aquí no pase nada (teniendo un contrato firmado).

El futuro del gremio pasa por mejorar la forma y la garantía de pago.

 

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