¿Qué hay que hacer antes de realizar una descontaminación de amianto (desamiantado)?

Antes de comenzar con los trabajos de desamiantado, deberán haberse llevado a cabo una serie de labores previas, algunas de las cuales se habrán desarrollado incluso antes de haber determinado la necesidad de retirada del amianto y descontaminación asociada.

Dichas tareas son la investigación, la identificación, la cuantificación, la elaboración de un inventario y la elaboración del plan de trabajo de desamiantado, y se describen en los siguientes apartados.

Investigación

Antes de acometer cualquier labor de mantenimiento, rehabilitación o transformación de una construcción, instalación o cualquier otro soporte (tren, barco, etc.), es necesario conocer qué hay en el mismo, realizando para ello una investigación previa, a fin de buscar posibles residuos peligrosos, entre ellos el amianto, para que puedan ser gestionados adecuadamente.

Llevar a cabo esta investigación previa, en lo concerniente a la búsqueda de posibles materiales con amianto, es obligatorio..

Es recomendable que la investigación la realice un especialista (empresa inscrita en el RERA y técnico con experiencia), ya que en muchas ocasiones para encontrar amianto hay que saber dónde buscar. Además de lo obvio (cubiertas y depósitos), en muchas ocasiones el amianto se encuentra cubierto o mezclado por otros materiales. Por ejemplo, puede estar oculto tras partes de la estructura, debajo de otros materiales, ser parte de la pintura de las paredes, de los pegamentos de pavimentos ligeros, etc.

Contratar a un especialista en amianto reduce los costes generales del proyecto, hace que la investigación sea más precisa y minimiza las posibles complicaciones posteriores de los trabajos (paralizaciones, incremento de costes, sanciones, etc).

En este sentido, el capítulo 4 de la norma UNE 171370-2:2021 (“Amianto. Parte 2: Localización y diagnóstico de amianto.”), norma que define los requisitos y la metodología necesarios para diseñar y ejecutar una inspección de amianto, así como para permitir la localización y el diagnóstico de los materiales con amianto, establece los requisitos que han de cumplir los distintos intervinientes en las inspecciones de amianto para ser considerados aptos para realizar este tipo de investigaciones:

  • Apartado 1. “Requisitos del personal inspector”: establece los requisitos que el técnico que vaya a realizar la investigación deberá cumplir, en cuanto a titulación, formación, y experiencia; dando tres posibles vías para convertirse en inspector de amianto.
  • Apartado 2. “Requisitos de los laboratorios para análisis de amianto en materiales”: Establece que el laboratorio que vaya a analizar las muestras tomadas por el inspector debe tener implantado un sistema de gestión de calidad demostrable que incluya en su alcance la realización de determinaciones de amianto en materiales, siendo imprescindible la participación, continuada y satisfactoria, en pro- gramas de evaluación externa de la calidad europeos.

Y dispone que las determinaciones de amianto en materiales, se deben realizar mediante un método de ensayo fiable, preferentemente los recomendados en el anexo G de la misma norma.

Para realizar la investigación, el especialista deberá usar los equipos de protección individual adecuados, tal y como indica la norma UNE 171370-2:2021 en su apartado 6.5: “El personal inspector debe disponer de los equipos de protección individual, y se asegurarán de que estén disponibles los colectivos, necesarios para llevar a cabo, la inspección y la toma de muestras, utilizándose incluso cuando sea improbable la presencia de MCA […].” Tales equipos de protección vienen determinados en los anexos E y F de la misma norma.

El inspector deberá ocuparse, también de que se dispongan las medidas de protección generales necesarias. En este sentido, y en relación también con lo anterior, el apartado 6.2 de la norma indica lo siguiente: “Se debe valorar la posibilidad de una visita previa a las instalaciones para una correcta evaluación de los riesgos y del equipamiento necesario para realizar la inspección de amianto”.

En relación con tal metodología y en función de sus objetivos, se distinguen, además, dos tipos distintos de inspecciones, que implican diferencias significativas en cuanto al alcance de la inspección (zonas y MCA que se incluyen o no) y los procedimientos a seguir, así como en el contenido del informe de inspección:

  • Inspecciones de tipo 1: el alcance de la inspección se centrará fundamentalmente, y como mínimo, en los MCA accesibles y no confinados, y por ello debe incluir todas las localizaciones accesibles, visitando y tomando las muestras necesarias para la identificación de todos los materiales sospechosos de contener Va dirigida a edificios o instalaciones en uso por lo que los procedimientos no deben ser destructivos.

Estas inspecciones incluirán, además de la localización e identificación, la valoración de cada MCA para estimar su riesgo potencial

  • Inspecciones tipo 2: se localizarán e identificarán todos los MCA presentes en la instalación antes de la ejecución de cualquier obra de derribo, rehabilitación, reforma o desmantelamiento de instalaciones que impliquen la alteración de elementos constructivos y/o En el caso de localizaciones no accesibles, se presupondrá la presencia de MCA.

Para permitir la identificación, en caso necesario, se podrán aplicar procedimientos o técnicas destructivas.

En cualquier caso, en el informe de inspección debe constar claramente las áreas que no han podido ser ins- peccionadas. En todo espacio no inspeccionado (salvo que se disponga de información válida que indique lo contrario) dentro del alcance de la actuación, y a criterio del personal inspector, debe presumirse que existe amianto y debe ser gestionado como tal.

A la hora de planificarse la inspección, algunos de los datos que pueden resultar útiles para llevar a cabo esta labor son:

  • Cronología (del edificio, estructura, soporte, )
  • Usos y características
  • Procedimientos de fabricación
  • Análisis de la ubicación
  • Estado de conservación y modificaciones a lo largo de su historia

Para ampliar la información, la norma UNE 171370-2:2021, en su apartado 6.2 da una relación más extensa de los datos previos requeridos para la realización de investigaciones de presencia de amianto.

Por último, es importante destacar que resulta muy conveniente que el personal inspector defina un plan de actuación antes de comenzar la investigación, con el objetivo de dejar claro el alcance de la investigación, proponiendo qué tipo/s de inspección/es se requiere/n, y tener planificadas y previstas las actuaciones preventivas. Los puntos a tener en cuenta en el diseño del plan de actuación vienen determinados en el apartado 6.4 de la norma UNE 171370-2:2021.

Identificación

Un aspecto fundamental para el adecuado manejo del amianto es su identificación, existen distintos tipos de amianto, cada uno con sus características particulares y su propio potencial de peligrosidad.

La naturaleza y características de peligrosidad inherentes a los materiales de amianto encontrados determinarán las acciones y precauciones oportunas en cada caso para su manipulación.

Para poder identificar los residuos de amianto puede ser necesario tomar muestras de los mismos, (siempre llevando acabo las precauciones oportunas) las cuales se enviarán a un laboratorio de caracterización, que emitirá un informe de caracterización. Aunque cabe señalar que ante la certeza de la existencia de amianto friable no resulta conveniente dicha toma de muestras.

Es muy importante que, en caso de duda, se realice dicha toma de muestras para su posterior análisis en el laboratorio.

Todos los resultados obtenidos durante el proceso se deben adjuntar al proyecto en el que posteriormente se basará cualquier acción a realizar. Incluso los resultados de muestras negativos deberán incluirse, para prevenir posibles incidencias futuras.

Para llevar a cabo esta labor de identificación de materiales con amianto es recomendable seguir las pautas establecidas en el apartado 5.3 (“Identificación de Materiales con amianto o con presunción de contenerlo”) de la norma UNE 171370-2:2021 (“Amianto. Parte 2: Localización y diagnóstico de amianto.”).

Cuantificación

Tras las labores de investigación e identificación, es preciso elaborar un informe en el que se cuantifi- quen los residuos de amianto detectados.

Dicho informe recogerá, al menos, los siguientes datos:

  • Cantidad: expresada en volumen, superficie o peso, según sea el caso.
  • Ubicación: indicada en un plano o alzado, para que sean fácilmente localizables.
  • Tipo: naturaleza y código de identificación de los residuos.
  • Estado: indicando cómo se encuentran, si están en buen estado o presentan algún riesgo, y si requieren algún condicionante especial para su gestión adecuada.
  • Productor: identificación de la persona o entidad titular.
  • Acciones previas: fecha y descripción de los tratamientos realizados, si es el caso (por ejemplo, aislamientos ambientales en caso de riesgo para la salud pública, irrigación de sellantes para evitar dispersión de fibras, ).

Valoración del riesgo

Dependiendo del objetivo de la inspección, debe valorarse el riesgo de los materiales con amianto identificados y localizados.

En el caso de las inspecciones de tipo 1, la valoración es fundamental para priorizar las acciones a tomar con los distintos materiales con amianto identificados (no intervención, tratamientos de estabilización o confinamiento o eliminación), y poder planificar la gestión de los mismos.

En el caso de las inspecciones de tipo 2, aunque el objetivo final de este tipo de inspección sea localizar los materiales con amianto para su retirada previa a la demolición, es recomendable valorar el riesgo que presentan para establecer prioridades durante los trabajos de retirada de amianto.

En cualquier caso, de acuerdo con el apartado 5.4 de la norma UNE 171370-2:2021 (“Amianto. Parte 2: Localización y diagnóstico de amianto.”), la metodología a seguir para valorar los riesgos de los mate- riales con amianto consiste en elaborar una ficha de valoración individual para cada MCA y elegir la valoración más desfavorable de los escenarios considerados.

Para realizar dicha valoración se tienen en cuenta siete factores que consideran tanto las características del entorno como las del propio material:

  1. Localización del equipo o instalación que contiene amianto
  2. Extensión/Cantidad del material con amianto
  3. Accesibilidad de los usuarios al material con amianto
  4. Número de personas potencialmente expuestas
  5. Accesibilidad técnica
  6. Estado del material
  7. Variedad de amianto

Inventario

El inventario es un documento que permite saber dónde y cómo están los residuos de amianto, conocer los riesgos que éstos entrañan y, en caso de requerirse su retirada, tener la información pertinente. Dicho inventario debe ser actualizado periódicamente para que pueda considerarse fiable.

La realización de los procesos de investigación, identificación y cuantificación de residuos de amianto, explicados en los apartados anteriores, permitirá obtener un inventario detallado, que puede complementarse con otros datos, como medidas preventivas para la salud de las personas.

El inventario sirve para estimar los costes vinculados a la correcta gestión del amianto (desamiantado, transporte y depósito en gestor final), y en algunos casos puede ser requerido por los servicios municipales, con un aval por la correcta gestión de los residuos generados.

Además, el inventario puede añadirse como un anexo tanto al plan de trabajo de desamiantado como al proyecto de los trabajos a realizar, desde las perspectivas técnica, preventiva y medioambiental.

Enlaces:

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